"Todas las enfermedades pueden mejorar de forma significativa o sanar, recuperando la arquitectura de tu vitalidad"... Dra. Mónica Oropeza

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¿Te suena familiar alguno de estos síntomas?

Rigidez matutina de las articulaciones.
Manos y/o pies hinchados o dormidos.
Aumento de peso
Disminución de la masa muscular, aún entrenando.
Menor rendimiento deportivo.
Cansancio Crónico.
Líbido bajo.
Dolor en la columna.
Ansiedad, Ataques de pánico.
Depresión.
Llanto Fácil.
Sofocos.
Inflamación Intestinal.
Mareos y/o vértigo.
Niebla mental.
Trastorno de la memoria.
Caída del Cabello.
Manchas oscuras en cuello, axilas e ingle.

Si te identificas con uno o varios de ellos, contáctanos ya en el ícono de Whatsapp.

  • Equilibrio Hormonal

    El balance de todos los ejes endocrinos es indispensable para restablecer tu salud, optimizar tu energía, mejorar tu capacidad muscular y concentración en tu día a día.

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  • Células Madre Vs. Exosomas

    La diferencia principal entre los exosomas de células madre y las células madres enteras, es que éstas son unidades vivas que reemplazan tejido dañado, mientras que los exosomas son nanopartículas sin células (acelulares) que envían instrucciones para que el cuerpo se repare a sí mismo.

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  • Ozonoterapia

    Activa la producción de antioxidantes naturales como el glutatión, mejora la oxigenación de los tejidos, modula la respuesta inflamatoria, disminuyendo dolor en articulaciones y nervios, regula el sistema inmune y destruye bacterias, virus y hongos y suele combinarse con terapia neural, alcanzando resultados exponencialmente eficientes.

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Qué son los exosomas?

Son nanopartículas acelulares de células madres que actúan como mensajeros biológicos, transmitiendo proteínas, lípidos y material genético, para indicarle a las células dañadas como deben repararse y regenerarse por si mismas.

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Terapia Neural

La terapia neural (desarrollada originalmente por los hermanos Huneke) se utiliza principalmente para el alivio del dolor crónico y la autorregulación del sistema nervioso autónomo mediante la aplicación de anestésicos locales (como la procaína) en dosis muy bajas.

Su objetivo principal es restaurar el orden bioeléctrico del organismo al eliminar los llamados "campos interferentes" (como cicatrices o infecciones antiguas) que generan irritación neurológica y desencadenan patologías en otras partes del cuerpo.